Cuando se les pregunta a las celebrities por sus trucos de belleza todas contestan lo mismo ” beber dos litros de agua diarios” o ¡más!.
Beber dos litros de agua al día siempre se ha dicho que es lo recomendable y muy benificioso para nuestra salud y belleza. Eliminas mayor cantidad de toxinas, mejora la tonicidad de tu piel, se ve más hidratada y elástica, y nos produce saciedad.
Investigaciones recientes, indican que esto se trata más de un mito urbano, beber en exceso puede ser incluso perjudicial para el riñón si este no es capaz de excretar suficiente agua.
Este estudio realizado por dos expertos de la Universidad de Pensilvania, revela que ni beber más agua hace que el riñón elimine más toxinas, ni tiene efectos beneficiosos para la piel, arruinando así la campaña de publicidad de todas las marcas de agua mineral.
¿Habrá que hacerles caso?.Muchas veces he tenido dudas de si es beneficioso forzarnos a beber dos litros si no tenemos sed ni ganas de beber, a parte que podemos estar haciendo trabajar en exceso el riñón, pero de ahí a que beber dos litros de agua no haga ningun efecto en nuestra piel, me cuesta trabajo creer. Yo, por si acaso, me voy a tomar dos vasos de agua a vuestra salud.
A todos nos gusta la fruta y todos sabemos a ciencia cierta que es un alimento beneficioso para el organismo por la cantidad de nutrientes que nos brinda para el correcto desarrollo de las diferentes funciones que llevamos a cabo a diario. A pesar de saber todo esto en muchas ocasiones seguimos dudando del momento idóneo para ingerir fruta, y por ello en Vitónica queremos destacar el mejor momento de la jornada para ingerir este alimento y aprovecharlo al máximo.
Por norma general la fruta se suele comer después de las comidas, ya que consideramos que se trata de un postre, y como tal la tratamos, aunque es el peor momento del día para comerlas, pues la mayoría de los nutrientes que nos brinda se pierden durante el proceso digestivo, al ser más largo de lo normal y fermentar en el estomago. Esta fermentación es la causante de que se ralentice la digestión y a muchas personas les pueda llegar a sentar mal comer la fruta después de comer. Si seguimos esta máxima llegaremos a la conclusión que el mejor momento para comer fruta es entre horas, que es cuando tenemos el estomago vacío y por lo tanto no puede hacer que se ralentice la digestión ni se fermente.
Pero a todas las horas no es demasiado aconsejable, pues la fruta, al igual que contiene muchas vitaminas y minerales tiene una sustancia llamada fructosa, que el cuerpo convierte en glucosa y energía. Si no consumimos esta energía esta glucosa tenderá a acumularse en el organismo en forma de grasa, por ello debemos reparar en que la fruta también hay que consumirla en las horas más centrales del día. Comenzar la jornada con fruta es una buena manera de cargarnos de energía, al igual que consumirla a media mañana y a media tarde. Pero los momentos más idóneos son por la mañana, ya que el metabolismo trabaja más rápido consiguiendo quemar antes las calorías que nos aporta. Pero no debemos olvidar que la fruta es un alimento con bajo aporte graso y calórico, ya que la fructosa no es lo mismo que las calorías ofrecidas por los hidratos de carbono, sino que el cuerpo la asimila mucho mejor y la quema más rápido sin apenas acumularse en grasa.
Esto hace que la fruta sea el mejor tentempié de la tarde, que es cuando el metabolismo va más lento, aunque verduras como el apio son más recomendables al contener menos aporte calórico. Por todo esto las frutas son un alimento que no deben faltar en la dieta, pero tienen que comerse con cabeza y respetando unos principios que las convierten en un alimento apto para comer entre horas y ayudarnos así a saciar el hambre de una manera sencilla y sabrosa. Así que siempre debemos tener el frutero lleno con distintas variedades y sabores, pues cada una de ellas nos aportara un determinado grupo de nutrientes.